Lo tengo siempre en el mismo bolsillo, aunque hayan cambiado cien veces de chaqueta. No fumo, pero enciendo velas, fogatas, la vitro cuando falla el piezoeléctrico. Nunca he tenido uno que se rompa del todo — se pierden antes de que fallen. Ese plástico negro rayado ya es casi una textura familiar al tacto, como una moneda gastada de tanto pasar por las manos.
Encendedor de gas butano con carcasa de polipropileno y mecanismo de piedra/pedernal ajustable. Su disparador de llama y su carcasa translúcida, que deja ver el nivel de gas, se han mantenido prácticamente sin cambios desde su lanzamiento. Diseñado para ser desechable, ha resultado ser uno de los objetos más duraderos y reconocibles del diseño industrial cotidiano.
Forma parte de la colección permanente del MoMA de Nueva York, reconocido como icono de diseño industrial.
| Año | 1973 |
| Material | Polipropileno, gas butano |
| Origen | Francia |
| Estado | En producción |
| Unidades vendidas | +30.000 millones (est. global) |